martes, 13 de enero de 2009

DIARIO DE UNA NUEVA CONDUCTORA

Mi familia se empeñó en que tenía que sacarme el carnet, digo yo que para que ese empeño, a mi edad, toda una abuela, pues nada me inscribieron en septiembre en una autoescuela y allí que me fuí. Me costó aprenderme el código, pero a la primera, sin un fallo, me saqué el teórico. Peroooooooooo, ahí llegó mi desconsuelo, yo que mi tiempo libre lo dedicaba a las bolitas. Comienzo las clases el lunes, NEVANDO, y Chuchi, mi profe comienza a darme las clases. Los mandos del coche, por Dios, ¿como un coche puede tener tanto mando? Yo que me montaba y me ponía el cinturón, que si ajusta el asiento, que si los espejos, que si el volante... Hay Dios, el volante, Yo giraba el volante, y todo el cuerpo detrás, acabé con unas agujetas, que ni cuando hago las bolas esas de Kashaya, que desesperación. Pero peor fué ayer, yo que había pensado que manejaba el volante, fatal, fatal. No pudo enseñarme el manejo de los pedales, el que creía que yo le había entendido como manejarle, al cuarto de hora me envió a casa y me dijo que cogiera un plato, o algo redondo, y con las explicaciones suyas que aprendiera a manejarle. Mi mano izquierda, no coordinaba con la derecha. Así que me fuí a casa, y con la tapa de una olla, me construí un volante. Ahí me teneis en mi cocina conduciendo la tapa de una olla. Mi marido que entra, le da un ataque de risa, pero yo conseguí aprender a manejar el dichoso volante. HE SOÑADO QUE CONDUCIA UN COCHE CON LA TAPA DE LA OLLA. No creais que es mentira, y encima mi marido, que me llevara metida en ese superbolso tan grande que tengo, la tapa de la olla al trabajo, y que cuando tuviera tiempo que practicara, casi me divorcio. ¿Pero que se habrá creido él? ¿Quiere que sea el hazmerreir de todos los compañeros?
Hoy ha amanecido nevando, ¡otra vez! lo que me hacía falta, y cuando llegan las clases NIEBLA, un frio de muerte . Peeeeeeeerooooooooooooo, el volante, lo he manejado perfectisimamente, alucinado que he dejado a Chuchi, pues menudas clases particulares que he tenido yo con la tapa de la olla, ¡Como para no aprender! Mañana comenzamos con los pedales, Dios, solo de pensarlo....¿Qué nuevo material doméstico voy a emplear para aprender? Ya os contaré

3 comentarios:

mar dijo...

¡Eres única Cris! lo que me he reido leyendote, me has recordado a mi profe el primer día de clase, que me decía, ¿pero no te das cuentas que parece que estás ordeñando una vaca?, no sé, nunca ordeñé una, pero según él, era lo más parecido a lo que yo hacía con el volante, si ya entonces despuntaba en mí la pija rural que soy hoy en día, jaja.

Y no te cuento el día del examen que antes había maniobras aparte de la calle, en mi vida me ha temblado más el pie en el embrague ¡que miedo me daba el examinador que se ponía para ver como subía la rampa!, no se como se fió de mí, debía ser un santo varón jaja,¡¡¡Suerte cariño!!! además ahora vas a tener unos días de relax para llegar como nueva a las clases, quiero fotos para poder babear a gusto jaja, besitos.

Kndla's dijo...

No tengo palabras. Lágrimas, las que quieras, pero palabras! Despúés de contarnos esto, tu no tienes que temerle a nada mujer! Ole el arte, er tronio y er poderío! A dejar muerto a to dios que se crea que no puedes!

No hay miedo ni dolor, conductora a luchar, conductora a morir!!

Y si hace falta, voy y te pongo en fila al más risitas de la clase!! Amos hombre!! Tu tranquila, lenta pero segura!!

Felicidadeeessss, eres grandeeeee!!

Julieta bisuteria dijo...

Hola., pasa por mi blog que te he dejado un regalito.